Caminando por una fina línea

31/May/2012

Spiegel Online

Caminando por una fina línea

05/30/2012
Caminando por una fina línea

Las visitas de estado a Israel ofrecen muchas oportunidades para cometer errores a los jefes del estado alemán. Pero esta semana, el presidente Gauck ha estado equilibrado entre mostrar solidaridad con Israel y criticar la lentitud del proceso de paz.
Siete minutos. Este es el tiempo que el presidente alemán, Joachim Gauck, estuvo inclinado el martes sobre el libro de visitas del Museo del Holocausto de Israel en Yad Vashem, ignorando el sofocante sol del mediodía.
Cuando terminó de escribir, guardó la pluma en su bolsillo y empezó a leer su entrada en voz alta. «Si usted ha estado aquí antes, tiene que volver», leyó. «Se está inundado por la emoción, el horror de la extensión del mal, la compasión, la empatía, el duelo – por el destino de un solo niño o por los millones de víctimas inocentes».
La lectura se produjo el martes, al final de su recorrida de una hora de duración a través del Memorial, como parte de su visita de estado de cuatro días a Israel. Es un viaje que requiere una cantidad significativa de experiencia diplomática. Antes de su partida, muchos predijeron que sería una prueba de fuego para el nuevo presidente alemán, que asumió a finales de marzo después de la partida cargada de escándalos de su predecesor, Christian Wulff.
Después de todo, las relaciones entre Alemania e Israel no están exentas de dificultades en estos días. Una reciente encuesta de conducta realizada por el instituto de investigación Forsa reveló, que el 58 por ciento de los alemanes considera a Israel como algo que les es ajeno. El publicista judío alemán Michael Wolffsohn resumió recientemente la situación en sus comentarios al diario Die Welt, afirmando que «la amistad germano-israelí se limita a una pequeña parte de la clase política y de los medios de comunicación.» El reciente escándalo sobre el poema acerca de Israel, publicado por el premio Nobel alemán Günter Grass, que fue muy crítico con las amenazas israelíes de atacar a Irán, hizo ver las dificultades que tienen muchos alemanes de abrazar la causa de Israel.
No está satisfecho con los progresos de los esfuerzos por la paz
El reto ha sido siempre el de equilibrar la culpa histórica de Alemania por haber perpetrado el Holocausto, con el desarrollo más reciente de la simpatía hacia los reclamos palestinos. La canciller Angela Merkel ha transitado esta fina línea con resultados mixtos. En 2010 declaró, que la seguridad de Israel era «parte de la razón de ser de Alemania», un comentario por el que fue duramente criticada en su país.
Sin embargo, también le dejó bien en claro al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que no está contenta con el progreso del proceso de paz. Cuando Netanyahu llamó a Merkel en febrero de 2011 para comunicarle su descontento por el voto de Alemania en favor de una propuesta palestina para condenar la construcción de asentamientos israelíes en Cisjordania, Merkel perdió la paciencia. «¡Cómo te atreves!» le respondió ella, según el diario israelí Haaretz. «Tú eres el que nos ha decepcionado. No has dado un solo paso para avanzar en el proceso de paz».
Según todos los relatos, Gauck, hasta ahora, ha tenido más éxito en su intento de caminar por la misma cuerda floja. Antes de la visita de estado, Dieter Graumann, Presidente del Consejo Central de los Judíos en Alemania, había expresado su esperanza de que «ojalá el presidente contribuya a un acercamiento más justo y de más comprensión hacia Israel.» Después de la visita a Yad Vashem, Graumann dijo que Gauck estaba transitando por el camino correcto.
Incluso los miembros de su séquito se han visto sorprendidos con la facilidad aparente de Gauck, que tiene poca experiencia en la escena política mundial, para desplazarse en el difícil terreno de las relaciones israelo-alemanas. Su mensaje ha sido claro: Alemania está firmemente al lado de Israel, Alemania apoya una solución de dos estados para el conflicto de Oriente Medio y Alemania espera que se evite una confrontación militar con Irán.
Un Maestro
En ninguna parte fue el mensaje más claro que en el banquete de bienvenida en la noche del lunes. Cuando el presidente israelí, Shimon Peres, le aseguró a Gauck que Israel está en el «cenit» del proceso hacia la consecución de la solución de dos estados con los palestinos, Gauck suavemente respondió que «sólo pasos valientes permitirán superar el estancamiento del proceso de paz.»
En su entrevista del martes con el Ministro de Relaciones Exteriores israelí, Avigdor Lieberman, Gauck criticó la política de asentamientos de Israel. Sin embargo, también dijo a los periodistas que «Alemania sería el último país en alejarse de la amistad y la solidaridad con Israel.»
Gauck aún tiene que mantener varias reuniones delicadas. En la tarde del miércoles tiene previsto reunirse con Netanyahu. Para el jueves, está prevista una visita a Ramallah para entrevistarse con la Autoridad Palestina.
Pero ya antes de irse, el presidente alemán ha dicho que el éxito de su visita dependerá de encontrar el tono adecuado. Hasta ahora, ha sido un maestro.